






















































































Con un abrevadero en el exterior y tres pilas en el interior, el lavadero público de Astiagarreta fue un importante lugar de socialización a partir de 1906, año en el que Francisca Urkia mandó su construcción. Sin embargo, con la democratización de los electrodomésticos y la desaparición de la ganadería, este lugar cayó casi en completo deshuso.
En 2006, durante los campamentos de trabajo promocionados por Kutxa y la Sociedad de Ciencias Aranzadi, el lavadero de Astigarreta fue restaurado. En 2023 el ayuntamiento de Beasain arregló su tejado.
Basándose en las conversaciones mantenidas en la asamblea de vecin_s de Astigarreta sobre la posibilidad de actualizar los usos de este espacio, Imanol Juanes (Ordizia, 1968) hizo unos bocetos sobre papel. En el se representa un lavadero transformado, abierto al exterior y con mayor luminosidad, proponiendo un uso social y recreativo.


