






















































































Apeiron es una palabra que proviene del griego antiguo y que significa [aquello que es] ilimitado, infinito, inagotable o indefinido. Se compone de a- (sin) y peirar (fin, límite o contorno) siendo semejante a la palabra persa «piramon» پیرامون (límite, circunferencia o alrededor). El primer uso de la palabra se atribuye a Anaximandro, filósofo y geógrafo griego que la definió como «el origen del universo», un origen ilimitado e indefinido, que podía crear sin generar decadencia, atemporalmente, un constante movimiento sin principio ni fin.
La espora es una unidad adaptativa y reproductiva de dispersión que puede permanecer en estado de letargo, durante cientos de años, hasta encontrar las condiciones favorables para su reproducción. Los hongos, que conocemos como setas, son fruto de un cuerpo mayor llamado micelio y que crece en la oscuridad, bajo tierra, con fines reproductivos. El reino de los hongos destaca por esconder más de lo que muestra.
Encontrar una seta implica que el azar y la determinación biológica se crucen. Su aparición, así como su hallazgo, son circunstancias posibles e imprevisibles a la vez. En las esporografías que forman Apeiron el volumen se convierte en superficie y los billones de esporas que expulsa cada seta quedan fijados, transformando lo efímero en permanente.

