






















































































Se dice que cuando un manto de nieve cubre el entorno, entonces podemos escuchar el silencio. La nieve afecta al territorio, alterando temporalmente el paisaje y su percepción. Durante este taller viajaremos al Pirineo Vasco para encontrarnos con un entorno nevado y nos valdremos de esta situación para provocar un desplazamiento de nuestra atención y de nuestras capacidades aprendidas. Trataremos de perdernos, de reducir nuestras referencias al mínimo, de ver/oír qué somos capaces de hacer en un contexto falto de detalles. ¿Cómo orientarse cuando las marcas del territorio quedan ocultas? ¿Podemos trazar un mapa con nuestras cámaras? ¿Es posible mirar a través de un micrófono? ¿Somos capaces de caminar con la mente? ¿Cómo crear con elementos como la nieve o el hielo, que están destinados a transformarse?
